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	<title>SECVI: Sociedad Española contra la Violencia</title>
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		<title>Ecofeminismo y Amor</title>
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		<pubDate>Tue, 03 Apr 2012 14:46:47 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marillanos Reolid Rodenas</dc:creator>
				<category><![CDATA[Interacción humana-animal]]></category>

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		<description><![CDATA[Artículo publicado en la revista Eco-Eco, Primavera 2011, pag 36-37      Nos cuentan que el feminismo es lo contrario del machismo y con esa mentira entierran la historia de todas las mujeres que alguna vez empeñaron sus vidas en una de las causas más justas por las que se puede luchar: el igual derecho [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p></p><p><strong>Artículo publicado en la revista Eco-Eco, Primavera 2011, pag 36-37</strong></p>
<p style="text-align: left;">     Nos cuentan que el feminismo es lo contrario del machismo y con esa mentira entierran la historia de todas las mujeres que alguna vez empeñaron sus vidas en una de las causas más justas por las que se puede luchar: el igual derecho de todos los seres humanos, sin distinción de su sexo. Y así calman los temores de quienes no se atreven a ser inconformistas.</p>
<p style="text-align: left;">     Nos cuentan que el ecologismo es un movimiento de idealistas, hippies, o en el peor de los casos, débiles inadaptados a un mundo en el que los fuertes, que suelen ser los que menos se interesan por los demás y más lo hacen por ellos mismos, monopolizan la imagen no sólo del triunfador, sino también del ciudadano estándar.</p>
<p style="text-align: left;">     Nos cuentan que el amor es un efecto colateral del sexo y con ello silencian el amor de la paz, del entendimiento, del abrazo, del agradecimiento a la Tierra, y con ello matan aquella parte de nosotros que nació para buscar la conciliación con su propia esencia, el reconocimiento de sí misma en el otro.</p>
<p style="text-align: left;">     Todo lo que nos cuentan con insistencia, como si tuvieran miedo de que pensáramos lo contrario, hace que la palabra ecofeminismo suene incomprensible, y que la sospecha de lo puede ser no se asocie automáticamente con el amor; porque lo que nos cuentan confirma esa parte de la realidad en la que diferencia, jerarquía e intolerancia bailan juntas en un caos de símbolos que nos atontan y nos convierten en zombis, es decir, seres en los que ya ha muerto la única fuerza que nos define como seres libres, la voluntad firme de reafirmarnos a través de una comprensión positiva del mundo, y eso es algo que no se puede hacer sin amor.</p>
<p><img class="aligncenter" src="http://secvi.org/wp-content/uploads/2012/04/mujer-animal.jpg" alt="" width="268" height="179" /></p>
<p style="text-align: left;">     Vandana Shiva y Maria Mies, máximas representantes del ecofeminismo, nos impulsan a un cambio radical de valores en dirección a esa libertad que sólo puede emanar de la conciencia de las necesidades del otro y del equilibrio con la naturaleza como principios básicos de la vida, notando que todos los tipos de discriminación y explotación convergen y señalan una misma causa: la intolerancia hacia lo que representa una diferencia, unida al interés por extraer un beneficio de esta diferencia.</p>
<p style="text-align: left;">     Para alcanzar este cambio nos proponen sustituir la tradicional centralidad de la competitividad, la agresividad y la lucha, por la lógica de la empatía, el cuidado y la justicia. Desde estas premisas señalan que “una perspectiva ecofeminista propugna la necesidad de una cosmología y una nueva antropología que reconozcan que la vida en la naturaleza (que incluye a los seres humanos) se mantiene por medio de la cooperación, el cuidado mutuo y el amor.”</p>
<p style="text-align: left;">     La postura de estas ecofeministas defiende que ninguna sociedad podrá sobrevivir, al menos de forma satisfactoria, si no cuida las relaciones humanas, garantizando la diversidad sin discriminación, ni cuida el medio ambiente. Para Shiva y Mies, la violencia contra la naturaleza y contra las mujeres tendría una única raíz, la destrucción e instrumentalización del principio creador de vida o principio femenino, algo que se acentúa en el medida en que el capitalismo avanza convirtiéndolo todo en mercancía. De ahí que las mujeres, principales sustentadoras de vida de la sociedad, tengan un papel protagonista en esta causa. Vandana Shiva toma como ejemplo el movimiento Chipko, un importante movimiento ecologista dirigido por mujeres. Esta organización empezó a gestarse a finales de los años 40 cuando cuatro mujeres activistas se reunieron para trabajar juntas en la recuperación del bosque del Himalaya, amenazado por la explotación para fines comerciales por parte de empresas extranjeras, que propiciaron la plantación de árboles más rentables que destruían la flora autóctona. Este grupo de mujeres se basaba únicamente en valores ecológicos, recuperando, al tiempo que repoblaban el bosque, conocimientos tradicionales sobre el cultivo y el equilibrio ecológico de la zona.</p>
<p><img class="alignleft" src="http://secvi.org/wp-content/uploads/2012/04/Chipko-e1333465967855.jpg" alt="" width="300" height="421" /></p>
<p style="text-align: left;">    Si bien estas mujeres estaban influidas por Gandhi y la lucha iniciada por éste por la independencia de La India desde la no violencia, la filosofía que desarrollaron pretendía ir más allá de los mecanismos políticos, de los principios y conceptos de justicia vinculados al Estado, para abarcar al conjunto total de la humanidad, integrándola a la vez en un círculo perfecto con la naturaleza.</p>
<p style="text-align: left;">     La organización formal de este grupo en el año 1970 permitió que sus acciones se extendieran a otras muchas provincias de La India. Es a partir de esta época cuando en sus protestas comenzaron a abrazar a los árboles para evitar que fueran derribados y a practicar el ayuno en el bosque. En estas vigilias también leían textos antiguos y discutían el papel de la mujer en la vida de La India. Así lograron detener un gran número de talas de árboles.</p>
<p style="text-align: left;">     Otro ejemplo de activismo ecofeminista es el movimiento Cinturón Verde, por el que Wangari Maathai recibió el Premio Nobel de la Paz en 2004, reconociéndole su extraordinaria labor de reforestación de Kenia, así como su contribución a un mayor desarrollo de la democracia y el bienestar de las mujeres africanas.</p>
<p style="text-align: left;">     La denuncia de un sistema de dominación todavía vigente es lo que vertebra las acciones de las mujeres y hombres ecofeministas. Esta dominación, plasmada en la explotación estructural de seres humanos, animales y naturaleza, queda formalmente legitimada por una cultura que históricamente ha prescrito nuestro lugar en el mundo y la función de las cosas. Pero la función de los que no son como nosotros no puede estar limitada a nuestros intereses, ese es el mensaje de Alice Walker cuando nos dice que “los animales del mundo existen por sus propios motivos. No han sido hechos para los humanos así como tampoco la gente negra para los blancos, ni las mujeres para los hombres. Ni tampoco la naturaleza para la humanidad.”</p>
<p style="text-align: left;">     El ecofeminismo es, en definitiva, en palabras de Shiva, una política de responsabilidad, amor y compasión, fuertemente conectada con la vida cotidiana de las personas. Es más que un movimiento político, se descubre como una filosofía activa que no sólo pretende reconciliar una humanidad partida por el prejuicio que tradicionalmente ha marcado las relaciones entre los sexos, sino que además pretende reconciliarla con su naturaleza, que es la NATURALEZA, irracionalmente negada, explotada y destruida en el nombre de la superioridad humana. Empezar por cultivar el amor parece ser el único remedio posible para establecer relaciones con el mundo basadas en el respeto, la reciprocidad y la admiración hacia aquellas cualidades que no nos son propias.</p>
<p style="text-align: left;">     Ecofeminismo y amor son, por tanto, dos nombres para decir lo mismo. Definirse ecofeminista es proclamarse vivo, en un mundo en el que la muerte está mejor valorada. Actuar a favor de la naturaleza es una forma de reivindicar el compromiso de no dejar de amar de la manera en que amabas cuando naciste y no te habían contado nada todavía: abrazando a las personas que te necesitan y necesitas, admirando el movimiento del agua, sonriendo a los animales.</p>
<div>Bibliografía:</div>
<div></div>
<div>Magallón Portolés, Carmen (2006) Mujeres en pie de paz. Madrid. Siglo XXI.</div>
<div>Shiva, Vandana (1995) Abrazar la vida. Mujer, ecología y desarrollo. Madrid. Edición horas y HORAS.</div>
<div>Shiva, Vandana y María Mies (1993) Ecofeminismo. Barcelona. Icaria Editorial.</div>
<div></div>
<div></div>
<p>&nbsp;</p>
<p>Autora: <strong>Ana Dolores Verdú Delgado.</strong></p>
<div>Profesora e Investigadora de la Universidad de Alicante.</div>
<div>Antropóloga Social y Cultural.</div>
<div>Especialista en Género.</div>
<div>Autora de artículos científicos en materia de relación humana-animal desde las Ciencias Sociales.</div>
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		<title>Estudio sobre el papel de los animales en la violencia doméstica</title>
		<link>http://secvi.org/estudio-sobre-el-papel-de-los-animales-en-la-violencia-domestica</link>
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		<pubDate>Tue, 03 Apr 2012 13:47:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marillanos Reolid Rodenas</dc:creator>
				<category><![CDATA[Violencia Interpersonal | Maltrato Animal]]></category>

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		<description><![CDATA[     Se presenta un estudio sobre el rol de los animales en la violencia doméstica en el Congreso Anual de la Asociación Americana de Criminología.      La Comisión de lucha contra la Violencia doméstica y de Género del CAP Valldoreix- Sant Cugat ha iniciado un estudio sobre el rol que ejercen los animales [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p></p><p style="text-align: left;">     Se presenta un estudio sobre el rol de los animales en la violencia doméstica en el Congreso Anual de la Asociación Americana de Criminología.</p>
<p style="text-align: left;">     La Comisión de lucha contra la Violencia doméstica y de Género del CAP Valldoreix- Sant Cugat ha iniciado un estudio sobre el rol que ejercen los animales de compañía en el contexto de la violencia doméstica desde el ámbito sanitario. Estudios previos revelan que el 71% de mujeres que ingresan en casas de acogida informaron que su agresor había herido, mutilado, matado o amenazado a los animales de la familia por venganza o para controlar psicológicamente a las víctimas; El 32% informó que sus hijos habían herido o matado animales.</p>
<p><img class="aligncenter" src="http://secvi.org/wp-content/uploads/2012/04/link-circles.gif" alt="" width="200" height="200" /></p>
<p style="text-align: left;">     En otro estudio, el 68% de las mujeres maltratadas informó sobre actos de violencia hacia los animales: el 87% de estos incidentes ocurrieron en la presencia de las mujeres y el 75% en la presencia de los niños, para controlar y coaccionarles psicológicamente. Desde la Comisión, para cada caso detectado de violencia (hasta el momento 23 que tengan animales) se ha realizado un cuestionario de screening sobre el papel del animal de compañía para la mujer. En la mayoría de casos, el maltratador también ha maltratado al animal incluso delante de los hijos. En algunos casos, la mujer se ha quedado con el perro de una raza que no quería y al estar poco socializados y tener poca capacidad de marcar límites, han sufrido mayor victimización. En un caso, un niño de 8 años con trastorno de conducta, presentaba crueldad hacia los animales, enuresis, piromanía y bullying. En otros tres casos, tres jóvenes mujeres de 19, 22 y 23 años presentaban TLP y maltrato hacia los animales: una de manera directa (golpes, envenenamiento) y dos mediante maltrato por negligencia. En dos casos, las mujeres se negaban a ir a una casa de acogida por no poder llevarse a sus animales de compañía. Los resultados preliminares de estudio serán presentados en una conferencia durante el Congreso Anual de la Asociación Americana de Criminología en Washington DC. Con posterioridad al Congreso, publicaremos un artículo con conceptos básicos sobre violencia contra los animales y violencia doméstica.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Autora: <strong>Nuria Querol Viñas.</strong></p>
<div>Médico  en el Hospital Universitario Mútua de Terrassa y Bióloga especialista en Biología Celular y Genética y Biosanitaria.</div>
<div>Profesora del Máster de Intervención Educativo-terapéutica asistida con animales de la Universidad de Barcelona.</div>
<div>Profesora del Posgrado en Formación Básica para responsables y trabajadores de Núcleos zoológicos de la Universidad Autónoma de Barcelona.</div>
<div>Estudios en Psicología, Criminología, Perfil Criminal y Psicopatía, e Investigación de Homicidios en Serie.</div>
<div>Fundadora del Grupo para el Estudio de la Violencia Hacia Humanos y Animales.</div>
<div>Directora del Observatorio de Violencia Hacia los Animales.</div>
<div>Directora de la Comisión de Relación Humano-Animal del Consejo de Defensa, Protección y Bienestar del Ayuntamiento de Barcelona.</div>
<div>Es miembro de la Comisión de Ética y Experimentación Animal de la Generalitat de Catalunya, de la National Link Coalition (USA), Comisión de lucha contra la violencia familiar y de género del Hospital Universitario Mútua Terrassa, Asociación Americana de Criminología, American Sociological Association, Societat Catalana de Psiquiatría i Salut Mental,  Sociedad Americana de Psicología-División de Estudios Humano-Animal, Asociación Internacional para el Estudio de Trastornos de Personalidad, Academia de Perfil Comportamental,  además de otras organizaciones de defensa animal. Colabora también en diversos medios de comunicación.</div>
<div></div>
<div></div>
<div></div>
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		<title>Crimen, abuso y negligencia. Abuso de mayores: cuando un familiar causa daño.</title>
		<link>http://secvi.org/crimen-abuso-y-negligencia-abuso-de-mayores-cuando-un-familiar-causa-dano</link>
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		<pubDate>Fri, 30 Mar 2012 12:43:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marillanos Reolid Rodenas</dc:creator>
				<category><![CDATA[Abusos a Mayores]]></category>
		<category><![CDATA[Criminología]]></category>

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		<description><![CDATA[      1. ¿Quién tiene probabilidades de ser  lastimado por un  familiar?       2. ¿Quién lastima a los familiares mayores?       3. Algunos ejemplos de abuso y negligencia hacia las personas mayores.       4. ¿Cómo reacciona una persona mayor cuando experimenta abuso?      5. ¿Cómo sé si estoy siendo [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a class="post_image_link" href="http://secvi.org/crimen-abuso-y-negligencia-abuso-de-mayores-cuando-un-familiar-causa-dano" title="Permanent link to Crimen, abuso y negligencia. Abuso de mayores: cuando un familiar causa daño."><img class="post_image alignleft" src="http://secvi.org/wp-content/uploads/2012/03/maltrato-mayores-e1333110805212.jpg" width="220" height="258" alt="Post image for Crimen, abuso y negligencia. Abuso de mayores: cuando un familiar causa daño." /></a>
</p><div></div>
<p style="text-align: left;">      1. ¿Quién tiene probabilidades de ser  lastimado por un  familiar?</p>
<div></div>
<p style="text-align: left;">      2. ¿Quién lastima a los familiares mayores?</p>
<div></div>
<div>
<p style="text-align: left;">      3. Algunos ejemplos de abuso y negligencia hacia las personas mayores.</p>
</div>
<div></div>
<div>
<p style="text-align: left;">      4. ¿Cómo reacciona una persona mayor cuando experimenta abuso?</p>
<p style="text-align: left;">
<p style="text-align: left;">     5. ¿Cómo sé si estoy siendo víctima de abuso o negligencia?</p>
<p style="text-align: left;">
<p style="text-align: left;">      6. ¿Qué debería hacer si un familiar me está haciendo daño?</p>
</div>
<div></div>
<div></div>
<div> Leer documento aquí:  <a href="http://secvi.org/wp-content/uploads/2012/03/Abuso-a-mayores.pdf">Crimen, abuso y negligencia. Abuso de mayores: cuando un familiar causa daño.</a></div>
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		</item>
		<item>
		<title>La Violencia, algo más que una estadística incompleta.</title>
		<link>http://secvi.org/la-violencia-algo-mas-que-una-estadistica-incompleta</link>
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		<pubDate>Fri, 30 Mar 2012 11:47:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marillanos Reolid Rodenas</dc:creator>
				<category><![CDATA[Criminología]]></category>

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		<description><![CDATA[     Cómo expresar la violencia con el verbo, cómo reflejar tragedias con seres vivos en un papel inanimado. No hay negro sobre blanco que pueda trasladar el rojo derramado y empapando el suelo de un dormitorio, el gris de una calle o la arena de una plaza. No existe vocabulario para describir con exactitud [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a class="post_image_link" href="http://secvi.org/la-violencia-algo-mas-que-una-estadistica-incompleta" title="Permanent link to La Violencia, algo más que una estadística incompleta."><img class="post_image alignright" src="http://secvi.org/wp-content/uploads/2012/03/maltrato1-e1333107973504.jpg" width="200" height="324" alt="Post image for La Violencia, algo más que una estadística incompleta." /></a>
</p><p style="text-align: left;">     Cómo expresar la violencia con el verbo, cómo reflejar tragedias con seres vivos en un papel inanimado. No hay negro sobre blanco que pueda trasladar el rojo derramado y empapando el suelo de un dormitorio, el gris de una calle o la arena de una plaza. No existe vocabulario para describir con exactitud la certeza de la propia muerte súbita, inmediata y brutal mordiendo las entrañas, comprimiendo el cerebro con preguntas y negaciones, colapsando la garganta con gritos estériles que se hacen añicos contra la soledad de la víctima frente a su asesino. Gritos que devuelven un eco de estertores agónicos.</p>
<div></div>
<p style="text-align: left;">     No, por mucha genialidad literaria que se posea, nunca se podrá transmitir con absoluto realismo la cobardía del verdugo, su acerba mirada o la despiadada mueca de su rostro,  ni tampoco el extremo pavor de la criatura que se derrumba bajo sus golpes. Siendo así, ¿qué es lo que nos queda frente a esos crímenes? Al fin palabras, sólo palabras. Las de furia y asco para desquitarnos vomitando nuestra rabia ante lo que no admitiendo satisfacciones, es apenas un desahogo taciturno y escaso, porque no hay resarcimiento posible frente a la vida arrancada. Las de recuerdo, como queriendo inútilmente restañar el drama consumado. Y esas otras palabras, las que sin cicatrizar jamás las heridas del pasado tal vez logren cerrar aquellas que todavía no se han abierto: las palabras que establecen protocolos de actuación y las que transcriben la ley.</p>
<div></div>
<p style="text-align: left;">     Mujeres, niños, ancianos, indigentes, animales&#8230; Sí, no se asombren. Introduzco a los animales en la misma bolsa para cadáveres donde se trasladan los restos de los humanos caídos por la violencia. Ese saco desvencijado en el que la administración trata de ocultar tras una cremallera el fracaso más amargo y dramático de su gestión. No pido milagros, no soy un imbécil. Sé que es cierto que no siempre puede evitarse la comisión de un asesinato, pero sí es posible prevenir una buena parte y dejar de calificar como fatalidad a lo que merece otro nombre: negligencia.</p>
<div></div>
<div></div>
<div style="text-align: left;"></div>
<div style="text-align: left;"><img class="aligncenter" title="Nace secvi" src="http://secvi.org/wp-content/uploads/2012/03/nace-secvi2.jpg" alt="" width="350" height="338" /></div>
<div></div>
<p style="text-align: left;">     Para ello sólo es necesario asumir también como crímenes y reconocerlos como indicios de otros que se producirán, aquellos actos que revelan la violencia en una persona, contemplando tales episodios como delitos en sí mismos además de como señal de futuros comportamientos igualmente agresivos. Me refiero a la crueldad con seres de otras especies, una conducta que, al menos en nuestro País, no sólo no es castigada con privación efectiva de la libertad, sino que a menudo es lícita y apoyada ética y económicamente por los estamentos públicos. Y por supuesto, las autoridades políticas, ebrias como suelen estar de necedad y soberbia, hacen caso omiso de todos los informes que puestos frente a sus narices de sagaces estadistas, prueban de modo irrebatible la relación existente entre el maltrato animal y humano.</p>
<div></div>
<p style="text-align: left;">     Es habitual que la conciencia lúcida y sensible de ciertos ciudadanos ocupe el indigno vacío dejado por la indiferencia, el egoísmo y la ignorancia de muchos de nuestros líderes, esos fatuos dirigentes que se proclaman garantes de la equidad y defensa universales, pero a los que entre las líneas de su altisonante discurso se les precipitan los cadáveres, unas veces por  indolencia, otras por ineptitud y no pocas por desdén. No me atrevo a calificar como maldad tan graves errores y carencias por parte de la administración, pero cuando el resultado se contabiliza en víctimas mortales de actos humanos, las razones quedan veladas por lo sobrecogedor de las consecuencias.</p>
<div></div>
<p style="text-align: left;">     Este asunto, cotidiano y espantoso como pocos, no es una excepción a la apatía oficial y al compromiso social. En su afán de contribuir a la lucha contra las terribles estadísticas de asesinados y maltratados por violencia de pareja, agresiones y abuso infantil, daños a mayores y crueldad con animales, se ha creado en España una Organización No Gubernamental llamada SECVI (Sociedad Española Contra la Violencia). Formada por profesionales provenientes de diferentes ámbitos: juristas, criminólogos, educadores sociales, psicólogos o investigadores entre otros, pretende luchar con corazón y cerebro contra esas conductas violentas que, difundidas unas y silenciadas otras, llenan los ojos de lágrimas, el sentimiento de rabia y los anocheceres de ausencias. Y esta encomiable iniciativa tiene algo que la diferencia y engrandece por la valentía y sensatez que demuestra con ello: por primera vez se tiene en cuenta la irrefutable relación que se establece entre la criminalidad ejercida sobre personas y animales.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: left;">     Es cierto que la presencia de SECVI no podrá evitar la existencia de miserables que acuchillen a mujeres, peguen a sus hijos, vejen a ancianos, destripen gatos o ahorquen perros, pero sí coadyuvará a la prevención de esas conductas, a su detección y a lograr una respuesta social más efectiva ante las mismas. Planes educativos, impulso de estudios, fomento de la coordinación en las actuaciones, trabajos de divulgación, asistencia jurídica, recuperación de las víctimas, reinserción de los agresores, aplicación de informes profesionales, programas de asistencia y formación humanitaria o reconocimiento de la violencia en todas sus facetas, son algunas de las líneas de actuación de esta Organización sin ánimo de lucro, cuyos objetivos la hacen merecedora de la infinita admiración que suscita un proyecto que sólo – y es tanto &#8211; busca hacer de esta sociedad un lugar en el que nuestras conciencias no se coagulen como la sangre de las víctimas que no quisimos o no supimos impedir, sea cual sea su especie.</p>
<p>&nbsp;</p>
<div></div>
<div></div>
<div>Julio Ortega Fraile</div>
<div></div>
<div>www.secvi.org</div>
<div></div>
<div>www.findelmaltratoanimal.blogspot.com</div>
]]></content:encoded>
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		<title>Julen Y Didj</title>
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		<pubDate>Thu, 29 Mar 2012 19:02:11 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marillanos Reolid Rodenas</dc:creator>
				<category><![CDATA[Interacción humana-animal]]></category>

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		<description><![CDATA[    Se llamaba Julen. Era un sobrino segundo mío. El chaval sufría de una leucemia desde muy pequeño, habiendo sido sometido a varios tratamientos e incluso a un transplante de médula que no funcionó. Tendría unos 10 años y una mentalidad que ya quisieran unos cuantas personas de más de 30 que conozco. Su [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a class="post_image_link" href="http://secvi.org/julen-y-didj" title="Permanent link to Julen Y Didj"><img class="post_image alignleft" src="http://secvi.org/wp-content/uploads/2012/03/Julen-y-Fidj-e1333050389552.jpg" width="300" height="199" alt="Post image for Julen Y Didj" /></a>
</p><p style="text-align: left;">    Se llamaba Julen. Era un sobrino segundo mío. El chaval sufría de una leucemia desde muy pequeño, habiendo sido sometido a varios tratamientos e incluso a un transplante de médula que no funcionó. Tendría unos 10 años y una mentalidad que ya quisieran unos cuantas personas de más de 30 que conozco. Su principal hobbie era dibujar animales a carboncillo.</p>
<p style="text-align: left;">     A veces me solía enseñar orgulloso sus obras, de una calidad exquisita para un niño de su edad, incluso para un adulto estudiante de Bellas Artes. Al parecer también su virtuosismo era impropio para su edad. Su máxima ilusión era tener un perro. Siempre que me veía me solía decir: &#8221; Cuando mi madre me deje, me podrías conseguir un perro, me da igual de qué raza, solo quiero un perro&#8221;.</p>
<p style="text-align: left;">     Iba pasando el tiempo mientras yo desatendía deliberadamente su petición dadas las circunstancias, hasta que un día su madre me llamó y me contó desconsolada que Julen cada vez iba a peor, que no lograba remontar su situación y que habían decidido dejarle tener ese amigo tan ansiado por él, tal vez como último deseo.</p>
<p style="text-align: left;">     Casualmente, esa misma tarde recibí otra llamada, de una amiga que hacía tiempo que no veía ya que se había mudado a Holanda. Johanna, que así se llamaba mi amiga, me pidió desconsoladamente que buscase un hogar para Didj, una perrita de raza Border Collie, que se había traido de Holanda pero no podía mantener aquí en su casa de Euskadi. Creí ver una señal, algo que me empujó a programar una cita en casa de Julen, con su familia, Johanna y Didj.</p>
<p style="text-align: left;">     Nunca olvidaré la reacción de la perra nada más entró en la casa. Se separó de su querida dueña, pasó delante mío sin darme tiempo a la caricia de rigor que necesito hacer a todo bicho que se cruza conmigo. Atravesó la cocina pasando junto al padre, la madre, la abuela y el hermano de Julen sin prestarles la más mínima atención y se sentó directamente a los pies del chaval.</p>
<p style="text-align: left;">     Parecía haber entendido cuál era su misión, cuidar de su nuevo e inseparable amigo. Apenas dedicó una mirada de despedida a Johanna antes de que esta se marchase tras una hora de conversación con la familia, una mirada sin tristeza ni rencor, solamente de aceptación de su nuevo dueño.</p>
<p style="text-align: left;">     A partir de ese día, Julen cambió por completo: salía con Didj ( abreviatura de didjiridou, instrumento australiano) cada día a pasear, iban al campo, al parque&#8230;la madre de Julen se quejaba de que no le dejaba solol ni para ir al baño. El estado de Julen mejoraba por momentos, aunque nadie se atrevía a relacionarlo con Didj, pero lo cierto era que tanto analítica como sobre todo anímicamente, era otro chaval. Había recuperado las ganas de vivir, e incluso parecía que esa maldita enfermedad se había olvidado temporalmente de él.</p>
<p style="text-align: left;">     A veces Johanna quedaba con ellos dos para dar un paseo y Didj se mostraba agradecida y le saludaba alegremente sin perder de vista con el rabillo del ojo a su nuevo amigo. Todo iba genial, demasiado genial.</p>
<p style="text-align: left;">     Un triste día recibí la noticia de que Didj había sido atropellada muriendo en el acto sin poder hacer nada por su vida. Julen se vino abajo, dejó hasta de pintar, ya no quería salir y sus parámetros sanguíneos comenzaron a confirmar lo que ya externamente se apreciaba: la leucemia había vuelto a por él.</p>
<p style="text-align: left;">     Poco más duró el pobre Julen, semanas, quizás algún mes, hasta que sucumbió a la enfermedad.  No sé si Didj resultó una cura milagrosa aunque temporal para él, ni si su pérdida supuso su sentencia de muerte, pero lo que sí sé es que Julen vivió feliz con ella y se olvidó de que era un niño enfermo. Conoció la amistad verdadera, la del amigo que no se separa de tu lado bajo ninguna circunstancia, la de la lealtad incondicional. Corrió, rió y disfrutó de su amiga hasta el último día.</p>
<p style="text-align: left;">     No sé si existirá algo después de la muerte, pero quiero pensar que si realmente lo hay, Julen y Didj estarán allí disfrutando juntos.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Autor: <strong>Alfonso Bañeres de la Torre.</strong></p>
<p>Médico veterinario en el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de Ilundáin y Clínica Veterinaria “Burlada” (Navarra).</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>Prevención educativa de violencia y criminalidad. Maltrato animal mediático y menores.</title>
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		<pubDate>Mon, 20 Feb 2012 23:41:40 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marillanos Reolid Rodenas</dc:creator>
				<category><![CDATA[Criminología]]></category>
		<category><![CDATA[Violencia Interpersonal | Maltrato Animal]]></category>

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		<description><![CDATA[     Desde el año 2006, Rtve no emitía corridas de toros. Su Manual de Estilo establecía con acierto, que una corrida de toros es violencia hacia los animales y su retransmisión debía ser evitada por su coincidencia con el horario infantil, por ser imágenes evitables para los niños.      Pues bien, recientemente, el [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a class="post_image_link" href="http://secvi.org/prevencion-educativa-de-violencia-y-criminalidad-maltrato-animal-mediatico-y-menores" title="Permanent link to Prevención educativa de violencia y criminalidad. Maltrato animal mediático y menores."><img class="post_image alignleft" src="http://secvi.org/wp-content/uploads/2012/02/nic3b1os-asesinos1.jpg" width="250" height="239" alt="Post image for Prevención educativa de violencia y criminalidad. Maltrato animal mediático y menores." /></a>
</p><p style="text-align: left;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">     Desde el año 2006, Rtve no emitía corridas de toros. Su Manual de Estilo establecía con acierto, que una corrida de toros es violencia hacia los animales y su retransmisión debía ser evitada por su coincidencia con el horario infantil, por ser imágenes evitables para los niños.</span></p>
<div>
<p style="text-align: left;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">     Pues bien, recientemente, el Consejo de Administración de la cadena pública, puede aprobar con apoyo de partidos políticos y sindicatos, la eliminación de este artículo del Manual, por lo que las corridas podrán volver a emitirse.</span></p>
<p style="text-align: left;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">     En la Sociedad Española contra la Violencia (SECVI) hemos conocido la noticia y desde la organización rechazamos de plano la medida, instando a los partidos políticos implicados, sindicatos, el Consejo de Administración de Rtve y a la sociedad en general a reflexionar.</span></p>
<p><strong style="font-family: Verdana, sans-serif;"><span style="font-size: large;">Antecedentes.</span></strong></p>
<p><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">     En el año 1.999, el entonces Defensor del Menor, Javier Urra, encargó un estudio acerca de la repercusión psicológica de la exposición a las corridas de toros en los niños, ya que llegaron a la institución 1.848 quejas al respecto. En él participaron doce expertos, psiquiatras, sociólogos, psicólogos, realizando el informe final el Dr. Echeburúa.</span></p>
<p><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">     De este informe se puede extraer por ejemplo, que ver corridas de toros puede aumentar la agresividad, la ansiedad y el impacto emocional de los niños. Si son niños menores de 13 años quienes las ven, llevará a niños y jóvenes a una insensibilización que les producirá indefensión al valorar las corridas de mayores y buscarán en ellas la violencia. </span></p>
<p><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">     Se aprecian además, alteraciones de conducta y estrés conductual y psicosomático en los niños tras la experiencia reciente y general, con probabilidad de desarrollo de Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT). Los niños mostraban un mayor rechazo hacia la muerte del toro, así como a que durante la corrida se realizaran actividades como la pica y las banderillas que suponen el sufrimiento del animal.</span></p>
<p><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">     En un estudio más reciente, el psicólogo clínico francés Joel Lequesne, pone de manifiesto cuatro puntos acerca de las consecuencias negativas de las corridas de toros en el psiquismo de niños y jóvenes. Está ratificado por otro psiquiatra y médico, así como por otros profesionales.</span></p>
<p><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">     De él podemos resumir que un niño expuesto a la tortura de un animal, le genera rechazo, apuro y miedo. Le puede provocar efectos traumáticos y una fractura psíquica; una proporción significativa de niños, desarrollará problemas posteriores, entre ellos, la desensibilización y la ocultación de deseo de compasión hacia una víctima animal.</span></p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://secvi.org/wp-content/uploads/2012/02/225399_172256916166580_114961198562819_444498_1923570_n.jpg"><img class=" wp-image-271 aligncenter" title="225399_172256916166580_114961198562819_444498_1923570_n" src="http://secvi.org/wp-content/uploads/2012/02/225399_172256916166580_114961198562819_444498_1923570_n.jpg" alt="" width="400" height="300" /></a></p>
<p><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">     Además, se debilita gravemente el sentido moral, cuando se produce el aprendizaje y justificación de la violencia, normalizándola. Se enseña al niño a que los actos de crueldad son aceptados socialmente, siendo rituales y espectáculo para disfrute y fiesta. Aprende a no conmoverse ante el castigo de una víctima, atentando contra el sentido de justicia, y de no defensa del débil, la llamada zona de “no-ley”. Contradicción educativa defendida y alentada por el modelo a seguir del niño: los padres, la familia.</span></p>
<p><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">     Se perturba gravemente el sentido de los valores y se anula la sensibilidad, además de la capacidad de sentir empatía.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong style="font-family: Verdana, sans-serif;"><span style="font-size: large;">Incitación a la violencia.</span></strong></p>
<p><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">     Del informe Brisset (2002), el informe Kiregel (2002) o el informe del Inserm (2005) se extraen advertencias sobre el impacto de la violencia en los medios y la incitación a la violencia, ya que se ha encontrado una relación significativa entre comportamientos agresivos en niños y adolescentes y la exposición a escenas de violencia, lo que provoca insensibilización, habituación a la violencia, pasividad y apatía frente a actitudes y gestos violentos.</span></p>
<p><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">     Debemos tener en cuenta que la violencia se aprende a través de los modelos socioculturales en los que se desenvuelve el niño. La familia es el núcleo primario de socialización, donde los niños realizan sus primeros aprendizajes, y tiene una especial importancia y responsabilidad en el desarrollo de niños y adolescentes.</span></p>
<p><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">     Por eso los padres y la familia en general, tienen un peso específico en la supervisión de los contenidos televisivos y de los medios de comunicación, así como las actividades de ocio y tiempo libre a las que asisten y presencian los niños, que deben estar en todo caso, libres de violencia.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong style="font-family: Verdana, sans-serif;"><span style="font-size: large;">En contra de la educación.</span></strong></p>
<p><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">     La educación es un derecho recogido en el artículo 27 de la Constitución española, como también lo es el de protección a la infancia. Lo incluyen además numerosos tratados internacionales de derechos humanos, aunque figura extensamente en el artículo 13 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de las Naciones Unidas, ratificado por la mayoría de países del mundo.</span></p>
<p><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">     El artículo 29 de la Convención de los Derechos del Niño, establece que la educación estará encaminada a desarrollar la personalidad, las aptitudes y la capacidad mental y física del niño, inculcar el respeto de los derechos humanos, las libertades fundamentales (&#8230;) para asumir una vida responsable en una sociedad libre, con espíritu de comprensión, paz, tolerancia, igualdad de los sexos y respeto del medio ambiente natural.</span></p>
<p><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">     En 1980, la UNESCO, máxima autoridad mundial en materia de cultura, emitió su opinión al respecto: “La tauromaquia es el malhadado y venal arte de torturar y matar animales en público y según unas reglas. Traumatiza a los niños y a los adultos sensibles. Agrava el estado de los neurópatas atraídos por estos espectáculos. Desnaturaliza la relación entre el hombre y el animal. En ello, constituye un desafío mayor a la moral, la educación, la ciencia y la cultura”.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong style="font-family: Verdana, sans-serif;"><span style="font-size: large;">Protección a los menores.</span></strong></p>
<p><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">     Según la Organización Mundial de la Salud, el maltrato infantil “se define como los abusos y la desatención de que son objeto los menores de 18 años, e incluye todos los tipos de maltrato físico o psicológico, abuso sexual, desatención, negligencia y explotación comercial o de otro tipo que causen o puedan causar un daño a la salud, desarrollo o dignidad del niño, o poner en peligro su supervivencia, en el contexto de una relación de responsabilidad, confianza o poder. La exposición a la violencia de pareja también se incluye a veces entre las formas de maltrato infantil”.</span></p>
<p><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">     El maltrato infantil es una problemática compleja y está condicionada por definiciones, conceptualizaciones, así como factores culturales y otras variables. En cualquier caso, es responsabilidad y obligación de padres o tutores, además del resto de la sociedad (incluídos los medios de comunicación), conocer causas y circunstancias que pueden poner en peligro la salud, el bienestar y la protección de los niños.</span></p>
<p><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">     Además debemos establecer un control parental, supervisando su educación, su desarrollo en los diferentes aspectos y etapas, enfatizando la educación en valores y la promoción de la no violencia.</span></p>
<p><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">     La Convención sobre los Derechos del Niño de Naciones Unidas en su artículo 19, establece la protección del niño contra todo perjuicio o abuso físico o mental.</span></p>
<p><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">     Dada la revisión de los estudios anteriores, la emisión de corridas de toros a través de los medios de comunicación, así como la asistencia de los niños menores a la plaza, contraviene los preceptos establecidos en la Convención, ya que ocasiona daños psicológicos en los niños. Además de vulnerar los derechos de los menores, amenaza su salud mental.</span></p>
<p><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">     El neurobiólogo Jean Decety, explica que la percepción del dolor de otro activa los mismos mecanismos neurológicos, que está en el origen del dolor propio, por lo que podemos decir que el dolor de otros, es nuestro dolor. Activamos mecanismos neurológicos a través de la empatía, de sufrir con el otro. Cuando obviamos ésto y afirmamos que la víctima “solo es un animal” para justificar su tortura y minimizar sus implicaciones, estamos ignorando que el niño lo considera un igual. No podemos olvidar que el niño está sufriendo cuando sufre el otro. La especie es irrelevante.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong style="font-family: Verdana, sans-serif;"><span style="font-size: large;">Maltrato animal.</span></strong></p>
<p><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">     El maltrato animal es el tratamiento que causa sufrimiento o daño a los animales. Comprende una amplia variedad de comportamientos crueles y violentos que provocan dolor innecesario, sufrimiento o estrés al animal, que van desde la negligencia en los cuidados básicos hasta la tortura o el asesinato intencional. La crueldad hacia los animales es absolutamente reprobable desde toda perspectiva.</span></p>
<p><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">     La Declaración Universal de los Derechos de los Animales, aprobada por la Unesco y la ONU en 1.978, establece en su artículo 3 que ningún animal será sometido a malos tratos ni actos de crueldad.</span></p>
<p><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">     Legalmente, el maltrato animal está tipificado en el Código Penal español; como delito en el artículo 337, y como falta en los artículos 631 y 632, aunque existen graves lagunas legislativas y su cumplimiento en España deja mucho que desear. Además, no existe una ley marco a nivel nacional, sino que las competencias están atribuídas a nivel autonómico y local, con grandes diferencias entre Comunidades.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><a href="http://secvi.org/wp-content/uploads/2012/02/toro2.jpg"><img class=" wp-image-272 alignleft" title="Toro agonizando" src="http://secvi.org/wp-content/uploads/2012/02/toro2.jpg" alt="" width="361" height="258" /></a></p>
<p><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">     Respecto al trato que se da a los animales en las corridas de toros, durante la lidia se pica al toro con una lanza, provocando heridas profundas y graves lesiones internas en músculos, vasos sanguíneos y nervios para que se desangre y pierda fuerza; se clavan banderillas, con arpones que desgarran la carne del animal; se atraviesa con una espada para provocarle la muerte, lo que le ocasiona graves hemorragias. </span></p>
<p><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">     Si no muere tras la agonía, después es descabellado, profundizando un arma corto-punzante en la nuca del animal para seccionarle la médula espinal. Previo a ésto, el animal ha sido torturado con otros métodos como sacos de arena en los riñones, mutilación de sus astas, golpes, etc.</span></p>
<p><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">     Con todo ésto, podemos afirmar, que en sentido estricto, lógico y moral, el trato dado al animal antes y durante una corrida de toros se debe considerar grave maltrato animal. El sufrimiento al que se le somete es absolutamente innecesario e injustificado, y no debe producirse por ninguna razón. Además, debe ser circunstancia de obligada inclusión como maltrato animal en el Código Penal.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong style="font-family: Verdana, sans-serif;"><span style="font-size: large;">Relación entre el maltrato animal y la violencia.</span></strong></p>
<p><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">     No podemos olvidar hacer una breve referencia a la vinculación que existe entre el maltrato animal, la delincuencia y la criminalidad.</span></p>
<p><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">     Estudiada desde los años 70 por el F.B.I estadounidense, el maltrato animal se presenta como un indicador o factor de riesgo del desorden de conducta o trastorno disocial en la infancia que puede derivar en trastorno antisocial de la personalidad (TAP) en la edad adulta.</span></p>
<p><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">     El comportamiento antisocial y criminal, está vinculado a la existencia de trastornos de la personalidad, como la psicopatía, incluídos en el Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (DSM IV-TR) de la American Psychiatric Association y en la International Statistical Classification of Diseases and Related Health Problems (ICD), en español CIE-10, de la World Health Organization.</span></p>
<p><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">    El maltrato animal, dado que está relacionado con las conductas propias de las personalidades violentas, se puede producir en la infancia y ser antecedente delictivo de asesinos en serie y psicópatas, agresores sexuales, maltratadores en la violencia familiar, así como en otros ámbitos en los que la violencia y la delincuencia están presentes.</span></p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://secvi.org/wp-content/uploads/2012/02/psicopatas.jpg"><img class="aligncenter  wp-image-273" title="Psicópatas" src="http://secvi.org/wp-content/uploads/2012/02/psicopatas.jpg" alt="" width="500" height="300" /></a></p>
<p><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">     En algunos ejércitos se incluye la tortura y asesinato de animales en el entrenamiento previo para fomentar la desensibilización.</span></p>
<p><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">     La violencia audiovisual, así como la aprobación cultural y social de la violencia, también son variables socioambientales que figuran como factores de riesgo relevantes a tener en cuenta en el comienzo de la conducta delictiva.</span></p>
<p><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">     Debemos recordar además, que algunos trastornos de conducta, se caracterizan por una ausencia total de empatía y sentimiento de culpa o remordimiento, siendo frecuente la justificación de la violencia por parte del agresor o asesino.</span></p>
<p><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">     Estableciendo un paralelismo con las corridas de toros, la tortura y muerte del animal también se intenta justificar por motivos socioculturales, de ocio, arte, espectáculo o tradición. Proponer al niño este modelo educativo de disfrute con el sufrimiento a un ser vivo, fomenta la adquisición de valores psicopáticos que pueden tener graves consecuencias en la edad adulta.</span></p>
<p><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">     Según lo expuesto, recordemos que debemos trabajar por una sociedad más justa, igualitaria, educada en valores y en la no violencia, promoviendo la relación positiva entre los niños y los animales, en coherencia con las sociedades avanzadas.</span></p>
<p><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">     Las familias, la comunidad, los colectivos profesionales de todos los ámbitos de la sociedad, las organizaciones, así como los medios de comunicación, tenemos una tremenda responsabilidad en el desarrollo integral y la educación de los niños que debemos ejercer de manera coordinada. Estamos obligados a velar por los derechos de los niños, de los animales, de la seguridad general, y la prevención de la violencia, la delincuencia y la criminalidad.</span></p>
<p><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">     Por lo tanto, desde la Sociedad Española contra la Violencia (SECVI) pedimos a Rtve que vuelva a incluir en su Manual de Estilo, las corridas de toros como violencia hacia los animales, ya que vulneran derechos morales, sociales y legales de humanos y de animales. Tenemos que incidir en que presentan riesgos para la salud mental de los menores que las presencian, fomentando la desensibilización y ausencia de empatía; representa violencia audiovisual y maltrato animal, y ambos son factores de riesgo relevantes para el comienzo de conductas delictivas y violentas.</span></p>
<p><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">     La salud, la educación, la seguridad y prevención de la delincuencia, el interés común y los derechos de los ciudadanos, están por encima de los intereses particulares y económicos de unos cuantos políticos, sindicatos y seguidores interesados del político de turno. Porque son elegidos por el pueblo y a él se deben; porque una cadena de televisión pública está financiada con dinero público. Porque aproximadamente el 70% de la población no tiene absolutamente ningún interés por las corridas de toros y el 21,4 muy poco interés.</span></p>
<p><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">     Asímismo, realizamos un llamamiento a toda la sociedad, a las Administraciones, padres, maestros, educadores, servicios sociales, juristas, policías, criminólogos, como de cualquier otro ámbito profesional, a tener en cuenta estos planteamientos. A decidir con pensamiento crítico y ejercer de manera activa la responsabilidad de evitar la exposición de los niños y jóvenes a la violencia.</span></p>
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<p>Autora: <strong>Marillanos Reolid Rodenas.</strong></p>
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<ul>
<li style="text-align: left;">Presidenta y fundadora de la Sociedad Española contra la Violencia -Investigación, Prevención e Intervención en violencia y criminalidad-.</li>
<li style="text-align: left;">Educadora Social con formación en Criminología, Pedagogía y Ciencias de la Seguridad.</li>
<li style="text-align: left;">Posgrado en Investigación Criminal.</li>
<li style="text-align: left;">Diplomada en Criminología y Criminalística.</li>
<li style="text-align: left;">Diplomada en Psicopatía por la UAM.</li>
<li style="text-align: left;">Experta universitaria en Violencia Familiar.</li>
<li style="text-align: left;">Diploma en &#8220;Cruelty to Animals and Interpersonal Violence&#8221;. H.S. University.</li>
<li style="text-align: left;">Diplomada en Intervención sociocomunitaria en menores infractores.</li>
<li style="text-align: left;">Estudios en Educación y Terapias Asistidas por Animales.</li>
<li style="text-align: left;">Directora de Proyectos de prevención criminal, intervención social y Educación Social.</li>
<li style="text-align: left;">Ha trabajado para el gobierno en funciones de seguridad.</li>
<li style="text-align: left;">Trabajó también en proyectos preventivos e intervención en menores, colectivos en riesgo de exclusión y con medidas penales, tanto para la Administración pública como para entidades privadas.</li>
<li style="text-align: left;">Nombrada miembro del Consejo Consultivo de la Associaçao Portuguesa de Criminología.</li>
<li style="text-align: left;">Editora-colaboradora de la revista Criminología y Justicia.</li>
<li style="text-align: left;">Miembro de &#8220;World Society of Victimology&#8221;,</li>
<li style="text-align: left;">Miembro de &#8220;American Society of Criminology&#8221;,</li>
<li style="text-align: left;">Miembro de &#8220;World Education Research Association&#8221;,</li>
<li style="text-align: left;">Miembro de &#8220;European Educational Research Association&#8221;,</li>
<li style="text-align: left;">Miembro de &#8220;American Psychological Association Div17 Section Animal-Human Interaction&#8221;,</li>
<li style="text-align: left;">Miembro de la &#8220;Asociación Latinoamericana de Magistrados, Funcionarios, Profesionales y Operadores de Niñez, Adolescencia y Familia&#8221;, entre otras entidades y organizaciones.</li>
</ul>
</div>
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		<title>Violencia ¿&#8221;Sólo&#8221; con animales?</title>
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		<pubDate>Tue, 17 Jan 2012 15:31:55 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Kowens115</dc:creator>
				<category><![CDATA[Criminología]]></category>
		<category><![CDATA[Violencia Interpersonal | Maltrato Animal]]></category>

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		<description><![CDATA[     Porque el crimen no lo determina la especie de la víctima.      En las últimas horas he visto dos imágenes en Internet correspondientes a dos noticias actuales. Podría emplear varios adjetivos para describirlas: sobrecogedoras, pavorosas, conmovedoras… Da igual. Es un intento inútil. Ningún calificativo transmitiría la sensación de dolor, aversión e impotencia [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a class="post_image_link" href="http://secvi.org/violencia-solo-con-animales" title="Permanent link to Violencia ¿&#8221;Sólo&#8221; con animales?"><img class="post_image alignleft" src="http://secvi.org/wp-content/uploads/2012/01/violencia_solo_con_animales_2-e1333055450932.jpeg" width="220" height="190" alt="Post image for Violencia ¿&#8221;Sólo&#8221; con animales?" /></a>
</p><p style="text-align: left;"><strong>     Porque el crimen no lo determina la especie de la víctima.</strong></p>
<p style="text-align: left;">     En las últimas horas he visto dos imágenes en Internet correspondientes a dos noticias actuales. Podría emplear varios adjetivos para describirlas: sobrecogedoras, pavorosas, conmovedoras… Da igual. Es un intento inútil. Ningún calificativo transmitiría la sensación de dolor, aversión e impotencia que secuestra mi ánimo al contemplarlas. El sufrimiento excede a la semántica.</p>
<p style="text-align: left;">     En una aparece sentado un orangután hembra con las extremidades atadas y su cría abrazándose a ella. La madre, con aspecto triste y derrotado (sus expresiones y las nuestras son tan similares), sangra por varias partes de su cuerpo. Ocurrió en un pueblo de Borneo donde la gente la capturó, seguidamente trataron de ahogarla en una piscina, la golpearon y lapidaron hasta al fin matarla. Su delito: haber sido sorprendida “robando” frutas para alimentar a su hijo.</p>
<p><a href="http://secvi.org/wp-content/uploads/2012/01/violencia-solo-con-animales-secvi.jpeg"><img class="alignleft  wp-image-72" title="violencia-solo-con-animales-secvi" src="http://secvi.org/wp-content/uploads/2012/01/violencia-solo-con-animales-secvi.jpeg" alt="" width="423" height="293" /></a>     En la otra se observa una gran cantidad de sacos apilados y cerrados. Todos menos uno, del que asoma la cabeza de un perro incapaz de liberar del costal el resto de su cuerpo. Son fardos llenos de canes y de gatos preparados para ser introducidos vivos en un horno crematorio. La salvaje matanza se está llevando a cabo en Lysychansk (Ucrania), con el objetivo de librar a la ciudad de su presencia de cara a la celebración de la Eurocopa de fútbol en 2012.</p>
<p style="text-align: left;">     Ahora que nos llamen radicales. Que afirmen que nos importan los animales pero no las personas. Que proclamen que esas criaturas carecen de derechos. O adentrándose más en terreno de la hipocresía y la ruindad moral, que se escandalicen por estos episodios los que aceptan y defienden la lidia de toros, el desollado de visones o el triturado de pollitos.</p>
<p style="text-align: left;">     ¿Alguien tratará de impedir lo que todavía se esté a tiempo? ¿Alguien condenará y sancionará a los culpables de lo ya irremediable? ¿Alguien tomará medidas para prevenir estas aberraciones? ¿Lo harán la UE, la ONU, la UEFA, o todas esas siglas no esconden más que una pandilla de miserables demasiados atareados y ambiciosos como para ocuparse de estos “asuntillos”?</p>
<p style="text-align: left;">     Este mundo me da asco. Sé al ser humano capaz de grandezas, pero me vence el pesimismo al comprobar cómo delincuentes y sus secuaces detentan el poder. Tal vez les resulte exagerada mi afirmación si los muertos son monos, perros o gatos. Bien, no eran dos las imágenes que vi, sino tres: la tercera es la de una madre que mira hacia el fondo de una pequeña fosa. Allí reposa el cadáver huesudo de su niño de ¿un año, dos? Imposible saberlo cuando mata el hambre.</p>
<p style="text-align: left;">     ¿Quién se atreverá a asegurar que todo lo descrito no lo provocan y permiten los mismos? Sólo cuando entendamos que el abuso, la violencia y la injusticia no dependen de la especie de las víctimas sino que siempre lo son, empezaremos a no ser cómplices de todos estos crímenes.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: left;">Autor: <strong>Julio Ortega Fraile</strong></p>
<p style="text-align: left;">Fundador y responsable de la Plataforma &#8220;Manos Rojas&#8221; que aboga por la abolición del Toro de la Vega en Tordesillas.</p>
<p style="text-align: left;">Autor del blog: <a href="www.findelmaltratoanimal.blogspot.com">www.findelmaltratoanimal.blogspot.com</a></p>
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		<title>¿Tenemos un lado malvado?</title>
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		<pubDate>Tue, 17 Jan 2012 15:27:51 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Kowens115</dc:creator>
				<category><![CDATA[Criminología]]></category>

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		<description><![CDATA[     Pensamos que el asesino, el torturador, es un ser de mente perversa, que disfruta con la atrocidad y sufre alguna patología. Pero usted, yo o su mejor amigo, bajo ciertas circunstancias, podemos convertirnos en monstruos.      En abril del 2004, los medios de comunicación de todo el mundo mostraron unas imágenes escalofriantes. [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a class="post_image_link" href="http://secvi.org/tenemos-un-lado-malvado" title="Permanent link to ¿Tenemos un lado malvado?"><img class="post_image alignleft" src="http://secvi.org/wp-content/uploads/2012/01/tenemos_un_lado_malvado_0-e1333055182719.jpeg" width="220" height="209" alt="Post image for ¿Tenemos un lado malvado?" /></a>
</p><p style="text-align: left;"><strong>     Pensamos que el asesino, el torturador, es un ser de mente perversa, que disfruta con la atrocidad y sufre alguna patología. Pero usted, yo o su mejor amigo, bajo ciertas circunstancias, podemos convertirnos en monstruos.</strong></p>
<p style="text-align: left;">     En abril del 2004, los medios de comunicación de todo el mundo mostraron unas imágenes escalofriantes. En ellas se veía a un grupo de <strong>soldados estadounidenses</strong>, hombres y mujeres, sometiendo a presos iraquíes civiles a toda clase de vejaciones y torturas en la cárcel de Abu Graib. Algunas fotos enseñaban a una mujer soldado arrastrando a un prisionero del cuello, desnudo, atado con una correa, como si fuera un perro; en otras, los carceleros obligaban a los reclusos a masturbarse, a simular felaciones, a posar en posturas sexualmente humillantes. Incluso existe constancia documental de la violación de presas y de la sodomización con toda clase de objetos a reclusos.</p>
<p style="text-align: left;">     Al saltar la noticia, el planeta entero se escandalizó. ¿Quiénes eran aquellos monstruos? ¿Cómo habían sido capaces de hacer algo así? Se hablaba de <strong>maldad extrema</strong>, de enfermos mentales, de psicópatas. ¿Cómo podían haber entrado en el ejército? La administración Bush rápidamente salió al paso afirmando que eran “manzanas podridas” y asegurando que aquello era un hecho aislado que no se repetía en todo el ejército estadounidense.</p>
<p style="text-align: left;">     Es evidente que hay gente que comúnmente calificaríamos de <em>mala</em>. Podrían ser personas con enfermedades mentales que disfrutan viendo sufrir a los demás. Sin embargo, la mayoría del daño causado en el mundo no lo producen ellos, sino miles de personas, anónimas, normales y corrientes, que ante determinadas situaciones sucumben al lado oscuro.</p>
<p style="text-align: left;">     Tradicionalmente, se habían buscado respuestas a qué engendra la maldad desde las ciencias sociales. No obstante, de un tiempo a esta parte se empiezan a aplicar los últimos descubrimientos en <strong>neurobiología</strong>. Y es que a menudo, la línea que separa el bien del mal es sumamente fina y permeable.</p>
<h3>El experimento de Stanford</h3>
<p style="text-align: left;">     Por lo visto, antes de llegar a Abu Graib, aquellos jóvenes soldados eran chavales normales y corrientes según el estándar de EE.UU.: practicaban deporte, eran creyentes, disciplinados, patriotas, buenos hijos, buenos amigos… ¿Cómo es posible que gente normal y corriente sea capaz de cometer atrocidades?<br />
Esa es la pregunta que durante mucho tiempo le rondó por la cabeza a Philip Zimbardo, profesor de Psicología de la Universidad de Stanford, en California, quien lleva toda la vida estudiando el mal. Zimbardo creció en un gueto de Nueva York, en South Bronx, en el seno de una familia siciliana pobre.</p>
<p>     Y recuerda que allí veía la maldad por todas partes. Y también el fracaso. Quizás fue eso lo que lo impulsó a tratar de entender qué hace que una persona pase al lado oscuro. Para ello, decidió llevar a cabo un experimento junto con su equipo de colegas del departamento de Psicología de la universidad.</p>
<p style="text-align: left;">     En 1971 puso un anuncio en el periódico en el que se pedían estudiantes para participar en un estudio sobre la <strong>vida en la cárcel</strong> durante dos semanas. A cambio, recibirían 15 dólares al día. Se inscribieron cientos de personas y tras realizar test de personalidad y entrevistas, escogieron a 75 completamente normales. Luego, lanzando una moneda al aire, decidieron quiénes serían presos y quiénes, guardias. Los presos vivirían durante todo el experimento en celdas y los guardias rotarían en turnos de ocho horas.</p>
<p style="text-align: left;">     “Mi objetivo era averiguar qué ocurre cuando pones a gente buena en un mal lugar”, explica Zimbardo en <em>El efecto Lucifer</em> (ed. Paidós, 2009). Para conseguir que el experimento fuera lo más real posible, incluso hizo que la policía arrestara a los chicos a los que les había tocado ser reclusos. Los detenían, los esposaban, los llevaban a la comisaría, los fichaban y tomaban sus huellas; incluso los chavales hablaban con un abogado de oficio y podían realizar una llamada. Luego, les vendaban los ojos y los trasladaban a la prisión, donde los esperaban los guardias.</p>
<p style="text-align: left;">     No obstante, las cosas no sucedieron exactamente como Zimbardo esperaba. Y pronto tuvieron que detener el experimento. Apenas 36 horas después de haber comenzado, los chicos que hacían el papel de presos comenzaron a sufrir <strong>crisis nerviosas</strong> en respuesta al estrés al que estaban sometidos.</p>
<p style="text-align: left;">    De hecho, tres tuvieron que salir del experimento porque mostraban síntomas de ansiedad, depresión extrema, pensamiento confuso y rabia incontrolada. El resto se rebelaron y amotinaron, y empezaron a insultar a los guardias.</p>
<p style="text-align: left;">     Estos, por su parte, se metieron por completo en su papel, impusieron reglas a los reclusos, les obligaron a hacer trabajos sin sentido, como por ejemplo quitar todas las espinas de una sábana que previamente los carceleros habían restregado contra un arbusto con pinchos. Les hicieron insultarse entre ellos, maldecirse, limpiar los lavabos con sus propias manos, hacer cientos de flexiones, a veces con la bota de algún guardia encima. Y como la violencia física estaba prohibida, recurrieron a la tortura psicológica.</p>
<p style="text-align: left;">     Incluso el propio Zimbardo, que en el experimento actuaba como gobernador de la prisión, cayó en la trampa y empezó a preocuparse por posibles revueltas en la cárcel y hasta por una hipotética fuga de presos. Estaba tan metido en el papel que era incapaz de ver la locura que estaba generando, hasta que otra investigadora –y compañera sentimental– le hizo abrir los ojos y darse cuenta de que aquello había llegado demasiado lejos. Seis días después de haber comenzado, Zimbardo decidió poner punto final al <strong>experimento</strong>.</p>
<p style="text-align: left;">     Controvertido y polémico, el estudio de la cárcel de Stanford se ha convertido en una piedra angular de la psicología social. Con él se evidenció que las situaciones pueden pesar más que los rasgos de personalidad de la persona a la hora de determinar su comportamiento. “Nuestro experimento demostró que situaciones demenciales pueden generar comportamientos demenciales en gente normal”, afirma Zimbardo, que continuó estudiando y trabajando sobre el comportamiento social y años después asistió al juicio de algunos de los soldados que habían participado en la barbarie de Abu Graib. Zimbardo no podía dejar de asombrarse de las muchas similitudes entre su experimento y aquel episodio.</p>
<p style="text-align: left;">     “Entre aquellos soldados estaba Ivan Frederick, que cuando cometió tales abusos tenía 37 años. Era hijo de un minero y muy americano: jugador de baloncesto, súper patriota, creyente. En Abu Graib, se deshumanizó. Trabajaba en turnos de doce horas, siete días a la semana, cuarenta días seguidos sin descansar; incluso dormía en una celda de prisión. Sucumbió a la presión del entorno para cometer actos de otra forma impensables”, recuerda este psicólogo especialista en el mal.</p>
<h3>El monstruo que hay en mí</h3>
<p style="text-align: left;">     Durante la II Guerra Mundial, el batallón de exterminio 101 llevó a cabo una de las más atroces masacres en Polonia. Mataron a 38.000 hombres, mujeres y niños, todos ellos judíos. El historiador estadounidense <em>Christian Browning</em> estudió aquel episodio y en su libro <em>Ordinary men</em> (sin edición en castellano) explica que los integrantes de aquel batallón eran personas de clase media trabajadora, de edades entre los 37 y los 42 años, con familias, con emociones normales.</p>
<p style="text-align: left;">     Muchos no eran ni siquiera miembros del <strong>partido nazi</strong> y seguramente una parte de ellos, en cambio, pertenecieron al partido comunista, al socialista o formaban parte de algún sindicato. No eran, dice Browning, hombres programados desde su nacimiento para ser asesinos. Cuando les ordenaron matar, la mayoría apretaron el gatillo con lágrimas en los ojos. Eran asesinos en masa pero también hombres corrientes.</p>
<p style="text-align: left;">     Acabada la barbarie de Hitler, en 1961 se inició el juicio contra Adolf Eichmann en Israel, acusado de genocidio contra el pueblo judío y crímenes contra la humanidad. La filósofa Hannah Arendt asistió a aquel proceso judicial como enviada de la revista <em>The New Yorker</em>. Tras escuchar los muchos relatos e historias de nazis, Arendt tuvo una revelación. El mal, dijo, era a menudo banal. Para esta filósofa, Eichmann no era un monstruo ni tampoco un pozo de maldad, tal y como era considerado por la prensa. Pero tampoco era inocente. Según Arendt, no había cometido tales actos de crueldad porque fuese malvado, sino porque quería prosperar en su carrera profesional. “Bajo determinadas circunstancias, cualquier persona normal puede sucumbir y cometer actos ‘monstruosos’”, consideraba esta politóloga, que plasmó sus ideas en <em>Eichmann en Jerusalén. Un estudio sobre la banalidad del mal </em>(Debolsillo).</p>
<h3>Los ingredientes del mal</h3>
<p style="text-align: left;">     En la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), un grupo multidisciplinar formado por sociólogos, antropólogos, historiadores, psicólogos y neurocientíficos, han puesto en marcha el Campus por la Paz. Desde allí estudian conflictos, guerras, analizan qué los han causado, cuáles son los ingredientes que de confluir hacen que nos pasemos al lado oscuro y tratan de hallar maneras de lidiar con ellos, bien para resolverlos, bien para evitar que se produzcan de nuevo.</p>
<p style="text-align: left;">     Xaro Sánchez, doctora en Psiquiatría y coordinadora del Centro de Investigación y Estudios de Conflictología de la UOC, explica que para entender cómo una persona es capaz de cometer atrocidades –sin sufrir ninguna patología– hay que tener en cuenta, en primer lugar, cómo funciona nuestro cerebro, que es el mismo desde hace 100.000 años y se formó cuando nuestros antepasados debían saber en fracciones de segundo si los individuos que tenían delante iban en son de paz o, por el contrario, eran enemigos que se debían combatir. Les iba su supervivencia en ello. De ahí que el cerebro desarrollara vías rápidas para detectar con un golpe de vista si alguien era o no amigo o enemigo.</p>
<p style="text-align: left;">     “El cerebro necesita saber a qué grupo pertenece, en quién es mejor confiar, con quién va a sobrevivir más, por lo menos en teoría. De ahí que haya toda una serie de señales que identifiquemos de forma instintiva sin ningún tipo de aprendizaje: una persona que no es de tu país, que no habla tu lengua, que no es del color de tu piel o que es de otra cultura desarrolla prejuicios rápidamente en el cerebro. Son <strong>sesgos cognitivos</strong>, vías rápidas que tiene el cerebro para adquirir información. Y por eso en buena medida se desarrolla el conflicto, porque la primera reacción que tiene el cerebro es decir: esto es distinto, puede comportarme problemas”. Y se necesita un cerebro racional por el que pasar las emociones y desde el que analizar si la situación realmente comporta peligro.</p>
<p style="text-align: left;">     Así pues, el primer paso para sacar<strong> la bestia que llevamos dentro</strong> es identificar al otro como enemigo que no pertenece a nuestro grupo, y el segundo paso es generar miedo respecto a él. “Con él se justifican actos de violencia, de represión e incluso guerras. Es una emoción fácilmente manipulable. Por ejemplo, si en las noticias en televisión nos explicaran que una persona de raza negra ha violado a una mujer de raza blanca y esa noticia la pasaran de forma repetida, se generaría miedo en la población hacia las personas negras”, explica Eduard Vinyamata, director del Campus por la Paz y profesor de conflictología.</p>
<p style="text-align: left;">     A comienzos de los años noventa, la tensión entre serbios y croatas iba en aumento, en parte debido a la televisión, que se usó como medio para generar miedo y odio. “Un episodio fue especialmente significativo –recuerda Vinyamata–. Se estaba celebrando un mitin político serbio, fuera del local había un grupo de croatas que aguardaban los resultados y también un grupo de activistas serbios que se hicieron pasar por croatas, que insultaron a los serbios y les lanzaron piedras.</p>
<p style="text-align: left;">     Esas imágenes de los supuestos croatas cometiendo actos de violencia contra los serbios se pasaron repetidas veces por televisión, lo que acabó generando pánico entre la población serbia. Quienes lo veían, sentían estrés y miedo ante la posibilidad de ser atacados por los que comenzaban a considerar sus enemigos y que hasta entonces habían formado parte de una misma sociedad. Aquel sentimiento en la población facilitó las cosas al Parlamento serbio para aprobar el inicio de la guerra”.</p>
<p style="text-align: left;">     El miedo es una emoción básica que nos permite reaccionar rápidamente ante una situación, una estrategia evolutiva sin la que, seguramente, hoy no estaríamos aquí. Se genera en el sistema límbico, el llamado cerebro emocional, que comprende regiones como el hipocampo o la amígdala, encargadas de las emociones, desde la alegría, hasta la tristeza o el amor.El miedo es tan poderoso que bloquea al resto de procesos cerebrales. Por eso se usa como arma en las guerras.</p>
<p style="text-align: left;">    El tercer ingrediente fundamental es la <strong>deshumanización</strong>. Nubla el pensamiento y potencia la percepción de que las otras personas son menos que humanos, por lo que merecen sufrir, torturas e incluso la muerte. Durante la dictadura militar en Chile las autoridades distinguían entre los humanos y los humanoides, quienes a pesar de tener forma de persona carecían de naturaleza humana; todos los males que padecía el país era culpa de ellos. “Al deshumanizar a alguien, le quitamos el identificador de que esa persona es alguien de nuestro grupo, de la especie humana, por lo que es más fácil hacerle daño”, apunta Vinyamata.</p>
<p style="text-align: left;">     Para deshumanizar al enemigo nuevamente hay que tocar al <strong>cerebro emocional</strong>. Detectar qué cosas producen repugnancia, sensaciones desagradables, miedo, para ahondar en ellas y asociarlas a un colectivo determinado. Durante la II Guerra Mundial, Estados Unidos contrató a un grupo de científicos sociales para que les ayudaran a tejer una imagen sobre los japoneses y así poder justificar delante de la población el lanzamiento de la bomba atómica. Estos presentaron al pueblo nipón como seres que comían pescado crudo, algo que hoy en día es una delicatessen pero que en aquel momento se consideraba repugnante en Occidente.</p>
<p style="text-align: left;">     Para convencer a los alemanes de que el <strong>genocidio de judíos</strong> europeos era necesario, Hitler comenzó modelando las creencias de los niños en las escuelas mediante las lecturas. En los libros escolares, los judíos eran representados en escenarios negativos. Detrás de aquellas acciones estaba Julius Streicher, editor del periódico semanal <em>Das Sturmer</em>, que solía diseminar propaganda antisemítica en sus páginas. Poco a poco fue creando una imagen de los judíos como una subraza que suponía una amenaza para Alemania. Usó tópicos y estereotipos como que los hombres mayores eran lascivos y trataban de seducir a jóvenes arias, que contaminaban su sangre mediante el sexo o que sus carnicerías estaban sucias o que los abogados judíos no tenían escrúpulos.</p>
<p style="text-align: left;">     En la <strong>conquista del Oeste</strong>, mujeres y negros eran vistos como seres sin alma, inferiores. E historias parecidas se sucedieron en Ruanda, cuando se estableció la distinción –inexistente– entre hutus y tutsis; o en los Balcanes. Pero, ¿cómo pueden argumentos tan débiles generar conflictos? “Basta con que alguno de esos argumentos toque a la parte emocional de nuestro cerebro –explica Xaro Sánchez, psiquiatra e investigadora del Campus por la Paz de la UOC–.<br />
Esa parte proviene evolutivamente de emociones muy básicas, como el asco, la agresividad, el miedo. Nos sirvieron para sobrevivir en un momento determinado y ahora nuestro cerebro teje rápidamente redes alrededor de esas emociones a partir de las cosas que vivimos. Sin esas reacciones que hoy en día nos pueden parecer absurdas quizás no hubiésemos sobrevivido, por lo que no debemos infravalorarlas”. Ahora bien, hay que pasarlas por el tamiz de la razón.</p>
<p style="text-align: left;">     El cuarto ingrediente es el anonimato. Cuando las personas se sienten anónimas en una situación, que el resto de individuos desconoce sus verdaderas identidades, entonces les resulta mucho más sencillo comportarse de maneras poco sociables. “Anonimato significa: no soy responsable de mi comportamiento. Me pongo una capucha, una máscara, unas gafas y escondo mi identidad”, comenta Zimbardo.</p>
<p style="text-align: left;">     En Abu Graib, los soldados no llevaban uniforme cuando estaban de servicio. Los interrogadores y los visitantes entraban y salían a sus anchas de la prisión sin identificarse; de hecho, nadie que estuviera al cargo era identificable. “Si nadie sabe quién soy, nadie sabrá qué he hecho”, parecían pensar. Sus acciones estaba difusas en lugar de focalizadas en cada individuo. Y lo mismo ocurría en el experimento de Stanford. Durante el cambio de turno, los guardias que entraban a trabajar, les ponían una bolsa en la cabeza a los presos, les encadenaban los pies y les obligaban a caminar agarrados del hombro, entre insultos y empujones. Era el último momento en que se les permitía ir al lavabo y los guardias aprovechaban la oportunidad para abusar de los presos, quizás porque creían que nadie se iba a enterar.</p>
<p style="text-align: left;">     Se ha demostrado que, además, cuando las personas cometen este tipo de actos, viven en un estado de <em>presente expandido</em>, que es la quinta y última circunstancia necesaria para la maldad. Ese presente dilatado hace que pasado y futuro sean irrelevantes. Los sentimientos se imponen a la razón y la acción, a la reflexión. Y los procesos emocionales, cognitivos y de motivación dejan de funcionar. No se miden las consecuencias y así resulta fácil entrar en guerra. Engañas, robas, matas, violas porque no piensas en el mañana. Para Zimbardo, “el mal consiste en personas que se quedan atrapadas en el presente y no piensan nunca en el futuro. No piensan al violar a una mujer cómo se va a sentir ella más tarde. Sólo buscan su propio placer aquí y ahora”.</p>
<p style="text-align: left;">     Que una persona buena pueda sucumbir ante determinadas circunstancias no es excusa para ningún comportamiento atroz, ni mucho menos. En <em>El efecto Lucifer</em>, Zimbardo argumenta que “entender cómo alguien es capaz de actuar así nos permite identificar las<strong> fuerzas sociales corrosivas</strong>, las que tenemos que contrarrestar si no queremos ir por ese camino”. Para este experto, debemos dejar de dar vueltas sobre si somos buenos o malos por naturaleza. “Todos nacemos con la capacidad de ser afectuosos, indiferentes, creativos, bondadosos, crueles&#8230; y la misma mente es la que lleva a unos a convertirse en héroes y a otros, en villanos”.</p>
<p style="text-align: left;">     Pero que nuestro cerebro funcione así no significa que haya que resignarse. La información, la comunicación, son las herramientas esenciales de que disponemos para contrarrestar los <strong>estereotipos </strong>y los <strong>prejuicios</strong>, y dejar de sentir así miedo ante lo desconocido, que es lo que conduce hacia la violencia. Si no sabemos quién es el otro, lo temeremos. Si lo conocemos, veremos que entre él y nosotros hay muchas más similitudes que diferencias. Y entonces nos será inimaginable hacerle daño.</p>
<h3>Movidos por el rencor</h3>
<blockquote><p>En Sarajevo había francotiradores, cuyo cometido era producir terror entre la población –recuerda Eduard Vinyamata, director del Campus por la Paz de la UOC, y profesor de conflictología, que estudió el conflicto de los Balcanes in situ–. Las víctimas tenían tarifas. La más baja era para las personas mayores, los ancianos. Y la más alta, para los niños. Si los dejabas inválidos o lisiados, aún más alta, porque producías más dolor en los padres y en la población. Curiosamente, el mejor francotirador de Sarajevo era una mujer, que había sido campeona de tiro olímpico. Ella había visto morir a sus hijos de manera cruel a manos del ejército contrario. Actuaba movida por el rencor, el odio, el miedo. Las personas no son ni buenas ni malas. O más bien son buenas pero las circunstancias a veces les hacen ser agresivas y violentas.</p>
<p>&nbsp;</p></blockquote>
<p style="text-align: left;">Autora: Cristina Saez</p>
<p style="text-align: left;">Fuente: lavanguardia.com</p>
<h2></h2>
<h2>Historias del mal</h2>
<p style="text-align: left;">     La tentación del mal sobreviene más fácilmente en situaciones desesperadas. Nuestro cerebro suele escoger la vía rápida, aunque tenga otras opciones a la vista, por desconocimiento o temor. Así se explican las grandes tragedias del siglo XX: todas, sin excepción, tuvieron un importante componente emocional. La maldad era la respuesta más sencilla ante la crisis étnica, social o económica.</p>
<p style="text-align: left;">    Repasamos siete momentos históricos en los que el lado más oscuro de la humanidad se manifestó en su forma más brutal.</p>
<h3>El horror nazi</h3>
<p style="text-align: left;">     Hitler no hubiera accedido al poder si la Gran Guerra no hubiese dejado a Alemania humillada. Los judíos sólo eran el 1%, pero al ser señalados como culpables de todo, la sociedad hizo la vista gorda ante su eliminación: seis millones murieron.</p>
<h3>Jemeres rojos</h3>
<p style="text-align: left;">     El régimen macabro de Pol Pot (1975-79) se propuso la eliminación de todo rastro del pasado para crear una nueva sociedad. Dos millones de personas murieron: eran el “enemigo oculto” de la revolución, los detractores del nuevo orden social.</p>
<h3>La Guerra Civil</h3>
<p style="text-align: left;">    A medida que avanzaba el conflicto (1936-39), ambos bandos se radicalizaron con un sólo objetivo: eliminar al adversario. En la posguerra, el régimen de Franco eliminó a alrededor de 200.000 enemigos políticos y propagó el odio hacia los vencidos.</p>
<h3>Los crímenes estalinistas</h3>
<p style="text-align: left;">     Los enemigos de la URSS no estaban fuera de ella, sino dentro. Stalin provocó hambrunas, creó campos de concentración e instauró purgas dentro del partido. Causó decenas de millones de muertos, aunque hay discrepancias sobre las cifras.</p>
<h3>La matanza de Ruanda</h3>
<p style="text-align: left;">     El genocidio se basó en un conflicto basado en una mentira: tutsis y hutus no tienen diferencias raciales ni lingüísticas. Los hutus asumieron el poder después del dominio tutsi, y se dedicaron a exterminarlos sin piedad: hasta un millón de muertos.</p>
<h3>La masacre armenia</h3>
<p style="text-align: left;">     Considerado el primer genocidio sistemático moderno: el imperio otomano (actual Turquía) quiso solucionar la “cuestión armenia” porque eran cristianos. Se calcula que hubo dos millones de muertos.</p>
<h3>Heridas balcánicas</h3>
<p style="text-align: left;">     El odio exacerbado entre serbios y bosnios tuvo su principal escenario en Srebrenica (1995). El conflicto se basó en cuestiones territoriales y religiosas. La limpieza étnica causó 8.000 muertes en un mes.</p>
<p style="text-align: left;">Autor: Sergio Daniel Bote</p>
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		<title>Tú no matarás… yo si</title>
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		<pubDate>Tue, 17 Jan 2012 15:24:22 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Kowens115</dc:creator>
				<category><![CDATA[Criminología]]></category>
		<category><![CDATA[Violencia Interpersonal | Maltrato Animal]]></category>

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		<description><![CDATA[     El Tribunal Supremo de los EEUU se ha pronunciado acerca de la demanda interpuesta por dos reos condenados a muerte y que ha supuesto durante siete meses, la existencia de una moratoria para la aplicación de la pena capital por medio de una inyección letal.      El hecho ha venido motivado por [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a class="post_image_link" href="http://secvi.org/tu-no-mataras-yo-si" title="Permanent link to Tú no matarás… yo si"><img class="post_image alignleft" src="http://secvi.org/wp-content/uploads/2012/01/tu_no_mataras_yo_si-e1333055149291.jpeg" width="220" height="151" alt="Post image for Tú no matarás… yo si" /></a>
</p><p style="text-align: left;">     El Tribunal Supremo de los EEUU se ha pronunciado acerca de la demanda interpuesta por dos reos condenados a muerte y que ha supuesto durante siete meses, la existencia de una moratoria para la aplicación de la pena capital por medio de una inyección letal.</p>
<p style="text-align: left;">     El hecho ha venido motivado por la presunta vulneración de la Octava Enmienda de la Constitución de ese País, que señala la prohibición de “causar sufrimiento cruel e inusual”, al exponer los demandantes que el método utilizado para ajusticiar a los condenados implica en ocasiones terribles padecimientos físicos para las victimas.</p>
<p style="text-align: left;">     Y la conclusión del Alto Tribunal, que ha desestimado la propuesta es la siguiente: “Simplemente porque un método de ejecución pueda causar dolor, sea por accidente o como ineludible consecuencia de la muerte, no conlleva el riesgo de que se produzca daño objetivamente intolerable suficiente para denominarlo cruel e inusual”, añadiendo que: “La inyección letal es el método más humano”.</p>
<p style="text-align: left;">     Pentotal Sódico para que el convicto pierda la consciencia, Bromuro de Pancuronio con el fin de paralizar los músculos de la respiración y finalmente Cloruro de Potasio, que bloquea los impulsos eléctricos del corazón y lo detiene. Ese es el trío mortal, esa es la aplicación más macabra de la Ciencia, el fin más execrable al que se podrían haber dedicado los resultados obtenidos gracias a los trabajos de investigación de numerosos científicos. Es, en definitiva, el progreso al servicio de la brutalidad humana.</p>
<p style="text-align: left;">     El Tribunal se refiere a “posibilidades de dolor” y a dichas probabilidades como “accidentes o ineludibles consecuencias de la muerte”. ¿Ineludibles?, no se pueden evitar las erupciones volcánicas o el cáncer, pero inyectar tres sustancias con resultados letales a un ser humano y que por ende dicho proceso cause un sufrimiento espantoso claro que puede impedirse. Simplemente, &#8211; por utilizar el mismo término con el que en encabeza su decisión este Grupo de Juristas -, no haciéndolo.</p>
<p style="text-align: left;">     Aseguran que no pueden considerarse las excepciones habidas como “riesgos objetivamente intolerables suficientes para denominarlo cruel e inusual”, entonces, ¿lo llamamos “daños colaterales”?, acepción por cierto muy querida y empleada por los estamentos de poder de EEUU para justificar sus desmanes en todo el Planeta y que sin duda y para nombrar un ejemplo muy cercano, servirá de consuelo a los familiares y amigos del cámara español José Couso , asesinado en Bagdad por tropas estadounidenses.</p>
<p style="text-align: left;">     Magistrados que dan el visto bueno para continuar matando personas que en muchos casos padecerán una agonía horrible, políticos que en su totalidad y en plena campaña electoral no hacen la más mínima mención a la inutilidad de la pena de muerte y un gran número de ciudadanos, partidarios de su continuidad e incluso complacidos espectadores de la función mediática que en ese País constituye cada ejecución. Me pregunto cuál sería la consideración acerca de la efectividad de esta sentencia de todos ellos si el encausado y condenado fuese su hijo, si se aplicase con el mismo criterio a poderosos que a pobres y a marginados, a blancos que a negros e hispanos.</p>
<p style="text-align: left;">     Y siempre saldrán las voces que recuerden a la víctima a la que asesinó el ajusticiado, al dolor de sus deudos y a lo irreparable de las consecuencias de su acción. Es cierto, nadie podría negar que esas personas, en su inmensa mayoría fueron los causantes de un mal sin justificación alguna y que como tales, merecen cumplir una pena ajustada a su delito pero, ¿resarce de algún modo su muerte el daño que han infligido?, ¿mitiga su ejecución el dolor de los que perdieron a un ser querido por su culpa?, ¿sirve como ejemplo para que otros no cometan la misma atrocidad?, y sobre todo y ante todo, ¿tiene remedio cuando investigaciones posteriores determinan, como ha ocurrido en no pocas ocasiones, que aquel que el Sistema determina que debe de morir como justo pago a su crimen, resulta que era inocente y que se cometió un error judicial con su incriminación’? ¿Qué hacemos en esos casos?, ¿aplicamos el mismo castigo a los causantes de un fallo que costó la vida de un ser humano cuyo delito consistió en estar sometido a un poder judicial repleto de fisuras y errores?</p>
<p style="text-align: left;">     La muerte ni redime ni regenera al culpable ni consuela al perjudicado. Sólo es la expresión última y más macabra de una Sociedad que no sabe que hacer con aquellos que vulneran el orden vigente; es el reconocimiento de la incapacidad para establecer protocolos válidos que supongan la reinserción efectiva de delincuentes. La pena de muerte es la degeneración más flagrante del Poder establecido, puesto que supone el asesinato legal, el crimen consentido y aún aplaudido contra el que no cabe recurso alguno.</p>
<p style="text-align: left;">     Que la Ley admita y regule cómo hay que quitarle la vida a una persona, demuestra que el hombre es la menos racional de las bestias y que Civilización, Democracia, Justicia o Derechos, no son más que términos sin el menor valor, puestos al servicio de los intereses de determinados estamentos en los que radica la capacidad de decidir sobre todos los ámbitos de la existencia del resto de los ciudadanos, incluida su vida, que nada tienen que ver con afanes de igualdad, solidaridad, progreso, educación, convivencia o respeto, sino con una purga premeditada de todo aquello que puede constituir un elemento indeseable, una traba para el perfecto funcionamiento del Sistema, una tara o un peligro que hagan tambalearse los cimientos de una Sociedad piramidal.</p>
<p style="text-align: left;">     ¿Qué diferencia hay entre un Estado que consiente la Pena de Muerte y un individuo que asesina a unas personas por cualquier motivo? El criminal actúa fuera de la Ley, la misma que ampara al primero para cometer una acción cuyo resultado es idéntico en ambos casos, pero de cualquier modo, el resultado es que unos y otros arrebatan vidas cuando no puede existir razón alguna que justifique matar aunque el crimen disfrute del aberrante calificativo de legal.</p>
<p style="text-align: left;">     Tal vez hoy, gracias a la decisión del Tribunal Supremo, el País que invadió Irak, que mantiene Guantánamo, que comercia con armas, que sufraga guerras, que pone y quita gobiernos a su antojo siempre por intereses económicos, en el que cualquier ciudadano puede poseer armas y que llora al desaparecido Presidente de la Sociedad del Rifle Charlton Heston, la misma Nación que se autoproclama como la mayor defensora de los derechos humanos, como el paradigma de las libertades, como ejemplo de democracia y como baluarte de los principios morales y éticos que deben de guiar a la Humanidad, se sienta mucho más tranquila sabiendo que por los corredores de la muerte, volverán a desfilar seres humanos enfundados en sus monos anaranjados camino de una cabina con amplios ventanales, en la que su sufrimiento y su muerte constituirán el bálsamo reparador de unas heridas que, sin embargo, esta cruel realidad no podrá cerrar, porque a pesar de sus leyes que amparan el asesinato a manos del Estado, lo cierto es que es uno de los Países con mayor índice de delincuencia y que ni la horca en su día, ni la silla eléctrica después o la inyección letal hoy, han conseguido que aquellos que por una causa u otra cometen un crimen, se detengan por temor a ser ejecutados.</p>
<p style="text-align: left;">     Acostumbro a escribir sobre cuestiones de maltrato animal y a menudo, me pregunto de dónde puede provenir esa capacidad y afición que tiene el hombre para torturar y matar criaturas no racionales escudándose en las más peregrinas razones. Sigo sin tener la respuesta a esa cuestión pero, a decir verdad, conociendo noticias como ésta, no tengo la menor duda de que sólo el ser humano es capaz de llegar a tales grados de refinamiento y cinismo a la hora de convertirse en juez y verdugo no sólo de individuos pertenecientes a otras especies, sinó también de sus iguales. Perdón, no quise decir iguales, quise decir estorbos.</p>
<p style="text-align: left;">Autor: <strong>Julio Ortega Fraile</strong></p>
<p style="text-align: left;">Fundador y responsable de la Plataforma &#8220;Manos Rojas&#8221; que aboga por la abolición del Toro de la Vega en Tordesillas.</p>
<p style="text-align: left;">Autor del blog: <a href="www.findelmaltratoanimal.blogspot.com">www.findelmaltratoanimal.blogspot.com</a></p>
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		<title>El Programa del pensamiento prosocial en la gestión y solución de conflictos</title>
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		<pubDate>Tue, 17 Jan 2012 15:20:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Kowens115</dc:creator>
				<category><![CDATA[Criminología]]></category>

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		<description><![CDATA[     Desde hace más de diez años, la investigación sobre el modelo cognitivo (llamado en la adaptación española “el pensamiento prosocial”) ha mostrado resultados sustanciales en la prevención y el tratamiento de la conducta antisocial y las habilidades interpersonales entre adolescentes. Los estudios en EEUU, Canadá, Gales, Escocia y España (así como también en [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a class="post_image_link" href="http://secvi.org/el-programa-del-pensamiento-prosocial-en-la-gestion-y-solucion-de-conflictos" title="Permanent link to El Programa del pensamiento prosocial en la gestión y solución de conflictos"><img class="post_image alignleft" src="http://gator1256.hostgator.com/~secvi/wp-content/uploads/2012/01/programa-del-pensamineto-prosocial-en-conflictos-secvi.jpeg" width="220" height="164" alt="Post image for El Programa del pensamiento prosocial en la gestión y solución de conflictos" /></a>
</p><p style="text-align: left;">     Desde hace más de diez años, la investigación sobre el modelo cognitivo (llamado en la adaptación española “el pensamiento prosocial”) ha mostrado resultados sustanciales en la prevención y el tratamiento de la conducta antisocial y las habilidades interpersonales entre adolescentes. Los estudios en EEUU, Canadá, Gales, Escocia y España (así como también en otros países en los que partes esenciales de este programa se han validado) indican que el hecho de mejorar las capacidades y habilidades socio­cognitivas es una buena manera de ayudar a evitar la desadaptación personal y social, y por consiguiente un modelo adecuado para resolver conflictos interpersonales. El objetivo último del programa es dotar de competencia social a los adolescentes.</p>
<p style="text-align: left;">     En este sentido, la competencia social es el concepto que actualmente engloba las perspectivas educativas más modernas relativas al ámbito de la integración social, y por consiguiente, en lo relativo a la prevención del fracaso personal y social. Con el término &#8220;competencia&#8221; nos referimos, generalmente, a un patrón de adaptación efectiva al ambiente. En un sentido amplio, tal adaptación se define como el éxito razonable en alcanzar las metas del desarrollo propias a la edad y a su género en una cultura determinada. En un sentido más restringido se refiere al éxito en un dominio del desarrollo determinado, tal como el rendimiento escolar, la buena integración social entre los compañeros, etcétera.</p>
<p style="text-align: left;">     Pero la competencia resulta de una serie de complejas interacciones entre un individuo y su entorno .Tal ambiente, qué duda cabe, puede favorecer o disminuirla. Por ejemplo, se puede mejorar el funcionamiento de un niño hasta el límite superior a través del apoyo y orientación proporcionados por un adulto. Contrariamente, un niño capaz puede que fracase si su medio no le permite las suficientes oportunidades para la acción. Es el caso, por ejemplo, de aquellos padres que no se preocupan por desarrollar las capacidades de sus hijos, o bien lo someten a una privación emocional –o incluso física­que produce retrasos en su proceso madurativo.</p>
<p style="text-align: left;">     De lo anterior se desprende que el desarrollo de la competencia requiere de múltiples niveles de intervención, como los esfuerzos dirigidos a cambiar las capacidades del adolescente; las oportunidades de los contextos o lugares en los que el joven se desarrolla, en especial el ambiente de la familia y de la escuela; o el logro de un mejor ajuste entre un adolescente y su contexto.</p>
<p style="text-align: left;">     Lo cierto es que la competencia social ayuda al sujeto a desarrollarse en aquellas áreas que aseguran un adecuado ajuste personal y social, de tal manera, que la adaptación surgirá como resultado de poseer y poner en práctica un conjunto de características consideradas social y culturalmente como positivas: ser tolerante, autónomo, seguro emocionalmente, solidario, respetar las normas y valores sociales, en definitiva, conductas prosociales de cooperación.</p>
<p style="text-align: left;"><a href="http://gator1256.hostgator.com/~secvi/wp-content/uploads/2012/01/pensamineto-prosocial-en-conflictos-secvi-2.jpeg"><img class="alignleft size-medium wp-image-58" title="pensamineto-prosocial-en-conflictos-secvi-2" src="http://gator1256.hostgator.com/~secvi/wp-content/uploads/2012/01/pensamineto-prosocial-en-conflictos-secvi-2-300x224.jpg" alt="" width="300" height="224" /></a>     Lo contrario de esto, es decir, carecer de estas dimensiones básicas, sitúa al individuo en una posición de clara desventaja académica, vocacional y social, lo que a su vez incrementa el riesgo de futuros desajustes personales y sociales. De hecho, al revisar la literatura sobre los factores de riesgo del comportamiento violento y el fracaso escolar, encontramos que muchos de ellos están relacionados con un retraso en el desarrollo socio-cognitivo (Reiss y Roth, 1993; Rodríguez y Paíno, 1994; López y Garrido, 2000; Alba, 2007).</p>
<p style="text-align: left;">     Sin embargo, más que asumir que el retraso cognitivo sea la causa directa del fracaso personal y la conducta antisocial, planteamos que la capacidad cognitiva sirve de protector contra los mismos, tal y como han demostrado los estudios sobre factores protectores (Garrido y López, 1995): hay niños que consiguen evitar la delincuencia y otros comportamientos desajustados a pesar de los condicionantes adversos que les rodean, y parte de esta &#8220;resistencia&#8221; parece estar relacionada con poseer un conjunto de habilidades de cognición social (planificación, generación de soluciones alternativas a los problemas, y pensamiento de medios-fines). Las habilidades cognitivas, por tanto, pueden ayudar a los individuos a enfrentarse a presiones ambientales o personales hacia el comportamiento antisocial, y a relacionarse con su ambiente de forma más adaptada.</p>
<p style="text-align: left;">     Así pues, junto al concepto de competencia destaca con insistencia otra idea que ha ayudado de modo extraordinario en los últimos años de investigación a perfilar el contenido y dirección de los programas preventivos. Se trata del fenómeno de los “niños resistentes o resilientes” o “niños invulnerables”. La importancia para la prevención de los niños resistentes radica en que si somos capaces de aislar los aspectos más esenciales que cualifican la resistencia, podríamos elaborar programas de prevención en ambientes hostiles al desarrollo (incidencia elevada de fracaso escolar, consumo de drogas, altas tasas de delitos, pobres servicios sociales, etcétera.) intentando inocular en las personas y en los medios aquellos aspectos considerados críticos para promover la invulnerabilidad ante los conflictos interpersonales, la violencia o cualquier otra conducta desadaptada.</p>
<p style="text-align: left;">     En definitiva, este programa fue diseñado en parte para enseñar a los jóvenes a responder a la multitud de conflictos que inevitablemente experimentarán durante su lucha por afrontar sus nuevas necesidades psicológicas y sociales, al igual que en su batalla por obtener un reconocido estatus como adultos independientes. Estos jóvenes tienen frecuentemente conflictos con los adultos, con sus compañeros, sus hermanos y con ellos mismos.</p>
<p style="text-align: left;">     Además, es probable que hayan elegido modos poco eficaces de resolver y afrontar tales conflictos. Por ejemplo, muchos jóvenes han sido sobreexpuestos a adultos e ídolos adolescentes que presentan modelos inapropiados de responder a los conflictos.</p>
<p style="text-align: left;">     Por esta razón, el programa persigue introducir a los adolescentes en una aproximación alternativa de resolver conflictos, esto es, se trata de enseñar a los jóvenes como aplicar la mayoría de las habilidades de Resolución de Problemas que les enseña el programa. De este modo, serán capaces de resolver las situaciones conflictivas de un modo prosocial mediante una alternativa al modo argumentativo, beligerante, hostil y abrasivo, que han usado en el pasado.</p>
<p style="text-align: left;">     La perspectiva que recomendamos es aquella que hemos desarrollado basándonos en la amplia literatura sobre los modos de reducir conflictos en escuelas, negocios, tribunales, así como en disputas internacionales.</p>
<p style="text-align: left;">     La relevancia de las habilidades prosociales, emocionales y cognitivas, está avalada por el estudio de la violencia entre estudiantes de primaria y secundaria, estudio realizado por Daniel Lockwood, Crawford y Bodine, (1992). Lookwood demostró que en la mayoría de los incidentes violentos (un acto realizado con la intención percibida de injuriar a otra persona), el primer paso implica poca violencia, pero ésta va aumentando progresivamente.</p>
<p style="text-align: left;"><a href="http://gator1256.hostgator.com/~secvi/wp-content/uploads/2012/01/pensamineto-prosocial-en-conflictos-secvi-3.jpeg"><img class="alignleft size-medium wp-image-59" title="pensamineto-prosocial-en-conflictos-secvi-3" src="http://gator1256.hostgator.com/~secvi/wp-content/uploads/2012/01/pensamineto-prosocial-en-conflictos-secvi-3-300x205.jpg" alt="" width="300" height="205" /></a>     Este autor concluyó que reducir la ocurrencia de conductas iniciales parece ser la perspectiva más prometedora para prevenir la escalada de la violencia. Además, es decisivo el hecho de que los jóvenes aprendan las habilidades de manejar conflictos de manera prosocial. Así, podrán ponerlas en marcha tan pronto como encuentren un conflicto.</p>
<p style="text-align: left;">     En definitiva, el Programa del pensamiento prosocial puede ayudar a todos aquellos técnicos educativos desde diferentes ámbitos de la integración a conseguir que los adolescentes y jóvenes se “vacunen” frente a los estresares vitales que pueden impedir un adecuado manejo de sus habilidades interpersonales en la solución de los conflictos, y todo ello, mediante el entrenamiento en habilidades cognitivas, conductuales y emocionales que les ayudarán a manejarse adecuadamente en su extorno más cercano.</p>
<p style="text-align: left;">
<p>Autor: <strong>José Luis Alba Robles.</strong></p>
<p>Profesor de Psicología criminal, Universidad de Valencia.</p>
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